
Detrás de esta flor estamos Susana y Dani. Dos personas que encajan bien, que comparten una forma de ver la vida y una idea clara: crear algo auténtico, sencillo y cómodo. Como nuestras Caléndulas.
Hace más de 20 años empezamos pintando camisetas a mano. Las teñíamos nosotros mismos y las secábamos al sol, en campos de caléndulas. Ese paisaje, esa manera de hacer las cosas, sigue siendo hoy parte de nuestra esencia.
Durante años recorrimos España vendiéndolas en festivales, ferias de artesanía y todo tipo de eventos, viajando con nuestra casa a cuestas y aprendiendo en el camino.
En 2006 dimos un paso importante: abrimos nuestro primer espacio Calēndula en Valladolid. Después llegó el de la calle Echegaray. Lugares pensados para reflejar lo que somos.
Hoy somos un equipo que crece, con la misma ilusión del principio y muchas más ideas. Seguimos poniendo energía en cada detalle para ofrecer una forma distinta de entender la moda.
Sabemos que quien elige Calēndula busca comodidad, libertad y naturalidad. Personas que no se guían por tendencias pasajeras, sino por lo que les encaja de verdad.
Nuestra esencia está en los colores suaves, en las líneas limpias y en los tejidos naturales. En todo aquello que conecta con lo sencillo: el campo, el mar, la luz.
También en las joyas. Piezas que acompañan sin imponerse, hechas en plata, pensadas para vivir con ellas: moverse, viajar, bañarse sin preocuparse.
Queremos que te reconozcas en lo que llevas. Que conectes contigo.
Y que, de alguna manera, sientas que también eres una Caléndula.